En un mundo cada vez más consciente de nuestro impacto ambiental, la cocina de aprovechamiento no es solo una moda; es una forma de respeto por el mar y sus recursos. Cuando compramos pescado, a menudo nos centramos en los filetes nobles, pero olvidamos el tesoro que esconden las espinas y las cabezas: la base del sabor. Y cómo transformar lo que otros descartan en dos platos estrella que no pueden faltar en ninguna casa: un caldo de pescado potente (ideal para paellas) y unas croquetas cremosas, nutritivas y, lo más importante, ¡completamente libres de espinas para los más pequeños!
El primer paso: Un caldo de pescado de roca para paellas de diez !
Todo buen fumet o caldo de pescado comienza con la elección correcta del producto. No hace falta gastar mucho; necesitas pescado de sopa o morralla. En nuestra pescadería, seleccionamos las especies más sabrosas para esta función: cabrillas, escórporas (o rascacios), vacas y cintas.
¿Por qué elegir este pescado para el caldo?
Estos pescados de roca tienen una carne muy sabrosa pero muchas espinas, lo que los hace difíciles de comer directamente, pero perfectos para infusionar el agua. Aportan colágeno natural, lo que da cuerpo al caldo, fundamental para que el arroz de tu paella quede en su punto meloso.